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Clínica Hispana Nueva Salud Lawndale
Infección urinaria en niñas y niños: señales según la edad - Artículo de salud Clínica Hispana Nueva Salud Lawndale Houston TX
Salud

Infección urinaria en niñas y niños: señales según la edad

Cómo se nota una infección urinaria en bebés, preescolares y escolares, cómo se toma la muestra de orina y cuándo ir a urgencias. Guía para padres.

7 min de lecturaPor Equipo Médico de Clínica Hispana Nueva Salud Lawndale

Un adulto con infección de orina casi siempre sabe decir qué le pasa. Un niño pequeño no. Un bebé solo puede llorar, tener fiebre o dejar de comer; un niño de cuatro años quizá diga que le duele "la panza"; y una niña de nueve puede pasar días aguantando la molestia porque le da pena contarlo. Por eso, en la infancia, la misma infección se reconoce de manera distinta según la edad.

Esta guía la preparó el equipo médico de la clínica para las mamás, papás y abuelos que cuidan niños en Lawndale y el resto del East End. No sustituye la revisión de su hijo, pero le ayuda a saber qué observar y cuándo no conviene esperar.

¿Por qué les da a los niños?

Las vías urinarias (riñones, uréteres, vejiga y uretra) normalmente no tienen bacterias. La infección aparece cuando bacterias del intestino suben por la uretra hasta la vejiga y, a veces, llegan hasta el riñón. En la niñez pasa con más frecuencia en las niñas, porque su uretra es corta y está cerca del ano. En los varones es más común durante el primer año de vida.

Hay situaciones que la favorecen en cualquier niño:

  • Estreñimiento. El intestino lleno presiona la vejiga y no deja que se vacíe bien.
  • Aguantarse las ganas. Muchos escolares evitan el baño de la escuela o no quieren dejar el juego, y la orina se queda horas en la vejiga.
  • Limpiarse de atrás hacia adelante cuando empiezan a ir solos al baño.
  • Alguna diferencia en la forma de las vías urinarias, como el reflujo de orina de la vejiga hacia el riñón, que a veces se descubre justamente después de una primera infección.

Las señales cambian con la edad

Lo que más se ve en cada etapa. Úsela como mapa, no como diagnóstico.

EdadLo que usted puede notarLo que más preocupa
Bebés (hasta los 2 años)Fiebre sin tos ni moco que la explique, irritabilidad, rechazo del biberón o del pecho, vómitos, pañal con olor muy fuerteFiebre en menores de 3 meses, bebé decaído o que moja pocos pañales
Preescolares (2 a 5 años)Llanto o quejas al orinar, ir al baño a cada rato, accidentes de día después de haber dejado el pañal, dolor de barriga, fiebreFiebre alta con vómitos o con dolor en la espalda o el costado
Escolares (6 años en adelante)Ardor al hacer pipí, urgencia, orinar poquito cada vez, dolor bajo el ombligo, volver a mojar la cama de noche, orina turbia o rosadaFiebre con escalofríos y dolor de costado, que sugieren que llegó al riñón

Bebés: la fiebre puede ser la única pista

En los primeros meses la infección urinaria casi nunca se presenta con síntomas "de orina". Lo habitual es una fiebre de 38 °C (100.4 °F) o más sin otra causa visible: no hay gripe, no hay diarrea, los oídos están bien. Algunos bebés solo se ven más dormidos, comen menos o no suben de peso como antes.

Si su bebé tiene menos de 3 meses y presenta fiebre, vaya a urgencias o llame de inmediato a su pediatra. A esa edad cualquier fiebre se revisa el mismo momento en que aparece, sin esperar a ver si baja con medicina.

Preescolares: "me duele la pancita"

Entre los dos y los cinco años el niño ya se queja, pero no siempre señala el lugar correcto. Fíjese si corre al baño y sale casi sin orinar, si llora al sentarse en la bacinica, si se toca la zona genital o si de pronto vuelve a tener accidentes cuando ya llevaba meses sin pañal. Ese retroceso no es capricho: la vejiga irritada no le da tiempo de llegar.

Escolares: lo cuentan, si se sienten en confianza

A partir de los seis años las señales se parecen más a las de un adulto: ardor, urgencia, orina con olor fuerte o color turbio, dolor en la parte baja del vientre. Una pista que confunde a muchos padres es que el niño vuelva a mojar la cama después de años de noches secas. Pregúntele con calma y sin regaños.

Cómo se toma la muestra de orina en los niños

La forma de recoger la orina importa: una muestra contaminada con la piel puede dar un resultado engañoso. En términos generales:

  1. Niños que ya van solos al baño. Se usa la técnica de "chorro medio": lavar la zona genital con agua, empezar a orinar en el inodoro, recoger la parte de en medio en el vaso estéril y terminar en el inodoro. A las niñas les ayuda sentarse al revés en la taza, mirando hacia el tanque, con las piernas bien separadas.
  2. Bebés y niños con pañal. A veces se pega una bolsita colectora; sirve para descartar, pero se contamina con facilidad. Cuando hay que confirmar la infección, sobre todo en bebés con fiebre, en el consultorio de su pediatra o en urgencias suelen tomar la muestra con una sonda muy delgada. Es la forma más confiable a esa edad.
  3. El cultivo. Además del examen de orina, en los niños casi siempre se envía un urocultivo, que identifica la bacteria y el antibiótico que mejor funciona. Ese resultado tarda unos días; si llega a indicar un cambio de medicamento, le avisan.

Después de una primera infección con fiebre en un niño pequeño, su pediatra puede pedir un ultrasonido de los riñones para revisar que todo esté bien formado.

Señales de que su hijo necesita urgencias o el 911

Con cualquiera de estas, lleve al niño a emergencias en lugar de esperar turno:

  • Fiebre en un bebé menor de 3 meses.
  • Calentura alta, temblor de escalofríos y un dolor de costado que no le deja enderezarse.
  • Vómitos que no le dejan retener ni agua ni suero.
  • No ha orinado nada en muchas horas, o el bebé lleva pañales secos.
  • Somnolencia muy marcada, confusión, cuesta despertarlo o se desmaya.

Cuando sí puede consultar en la clínica

La clínica atiende a niños y adultos. Si su hija o su hijo ya va solo al baño, puede dar una muestra limpia y no tiene ninguna de las señales de alarma anteriores, puede traerlo a nuestro servicio de infecciones urinarias: le hacemos el examen de orina en la clínica y, si hay infección, sale con su tratamiento el mismo día, calculado según el peso del niño, y le explicamos cómo darlo en casa, qué mejoría esperar en los próximos días y qué cambios deben hacerle volver. Si el caso lo pide, se manda el urocultivo y se orienta la referencia a un especialista en vías urinarias de niños.

Si el niño necesita tratamiento, la receta se envía de forma electrónica a la farmacia que usted elija, la que le quede de camino a casa por el East End, y así no anda cargando papeles con un pequeño cansado y con calentura en el asiento de atrás. Y si la fiebre viene con dolor de garganta fuerte y sin tos, a veces el problema no está en la orina: la prueba rápida de estreptococo ayuda a distinguirlo.

Para que no se repita

  • Dele agua durante el día y mande una botella a la escuela.
  • Enséñele a ir al baño cada pocas horas, aunque esté jugando, y a no aguantarse.
  • Trate el estreñimiento: frutas, verduras, agua y moverse. Si dura, coméntelo en la consulta.
  • A las niñas, enséñeles a limpiarse de adelante hacia atrás y prefiera ropa interior de algodón.
  • Cambie el bañito de burbujas por agua sola y un jabón suave.

Si su hijo necesita el examen físico escolar, aproveche la visita para comentar si se aguanta el baño en la escuela o si ha vuelto a mojar la cama.

Estamos en Lawndale, en el ZIP 77023, con estacionamiento gratuito para que baje del carro con el niño sin prisas. Puede llegar sin cita o llamar al (832) 530-4188 para reservar su hora, y si tiene dudas de si su caso es para la clínica o para urgencias, pregúntelo por teléfono antes de salir.

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